Chapter 92 41:
La realidad era mucho más compleja y siniestra. La muerte de Argall no había sido obra de la casta azul, al menos no exclusivamente. Los constructores habían sido utilizados, manipulados por otras fuerzas más cercanas al círculo de poder de la época.
De hecho, se podría decir que eran la facción menos probable a considerar una posible rebelión (aunque al final resultaron siéndolo).
La facción roja, la casta política y administrativa que controlaba la burocracia imperial, habían estado planeando su asesinato mucho antes que la propia facción azul. Cuando el incidente ocurrió, dicha facción había visto en la muerte del Emperador una oportunidad única para consolidar su poder, fracasando en el intento.
Durante orbitas (años), habían sido marginados por la autoridad cada vez más absoluta y esquizofrénica del mentalmente enfermo Argall, cuyas decisiones se volvían más erráticas a medida que su salud se deterioraba.
Y por supuesto, la casta roja no era la única que había participado en la conspiración. Dentro de la facción amarilla, la casta médica, había elementos radicales que veían en la muerte de Argall una oportunidad para implementar sus propias agendas.
Estos bio-científicos, obsesionados con la "optimización genética" y la creación de un viltrumita "perfecto", consideraban que el Emperador se había convertido en un obstáculo para el avance de la especie al no dar marcha atrás al programa de "conversión" colonial, que consistía en procrear con otras especies semejantes a la viltrumita.
Pero al final, aquel golpe no salió como ninguna de las facciones había planeado. La muerte de Argall desencadenó una guerra civil de proporciones catastróficas, una conflagración que duró cientos de orbitas y redujo drásticamente la población viltrumita.
Durante este período, conocido como la Gran Purga, las diferentes facciones lucharon por el poder, cada una con su propia visión de lo que debía ser el Imperio.
Y en medio de este caos, fue la casta azul quien tuvo que lidiar con las consecuencias de toda la guerra a fin de evitar la aniquilación del imperio por culpa de un solo "Desviado" de los suyos. Los constructores, actualmente los chivos expiatorios designados, fueron los que mantuvieron el Imperio unido durante la guerra civil.
Sostuvieron las comunicaciones, mantuvieron las rutas de suministro, preservaron las defensas orbitales que protegían los mundos coloniales y mantuvieron el territorio con la ayuda de los partidarios de la sangre imperial, a quienes dotaron de la tecnología para mantener a raya a las otras facciones que añoraban la aniquilación del linaje de Argall.
Mientras las otras facciones se despedazaban entre sí, fue la tecnología de la casta azul la que evitó que el Imperio colapsara por completo.
La alianza que finalmente puso fin a la guerra civil fue la traición de la facción militar al linaje imperial, quienes por conveniencia entre ellos y la casta amarilla utilizaron aquella superioridad tecnológica y su poderío militar para imponer la ley marcial y detener el derramamiento de sangre viltrumita… a costa de la aniquilación del linaje del emperador.
La casta amarilla en cuestión, quienes al margen observaban como las demás facciones se debilitaban, vio su oportunidad. Durante la guerra, habían estado experimentando en secreto con la intención de crear el arma definitiva, un viltrumita que trascendiera las limitaciones de su especie.
Y lo lograron.
El resultado de sus experimentos… fue Thragg.
Un ser de poder incomparable, diseñado para ser más fuerte, más rápido, virtualmente invulnerable y más inteligente que cualquier otro viltrumita que hubiera existido.
La casta amarilla utilizó a Thragg como su títere y lograron lo que ninguna otra facción había conseguido; unificar el Imperio por la fuerza.
La casta roja fue purgada, reducida hasta ser remplazada por la propia facción amarilla.
La casta gris, a pesar de su poderío militar y tecnológica, fue doblegada por la fuerza abrumadora de Thragg (pues esta parecía ineficaz contra este último), forzada a someterse al nuevo orden, donde la primera orden a ejecutar fue la eliminación del linaje imperial, y luego la población hibrida.
Y la casta azul fue convertida en la villana definitiva, pues alguien debía de cargar con la desaparición de la línea extinta del linaje del emperador.
Y la narrativa se reescribió; la historia fue tergiversada.
Como la facción victoriosa de la guerra civil, la casta amarilla consolidó su dominio sobre el Imperio Viltrumita al controlar la narrativa histórica, reescribiendo los eventos para culpar a los azules y justificar su ascenso.
Se inventaron y adueñaron del sistema de clases, tomaron el control de la reproducción de la especie y la genética, imponiendo el dogma de pureza viltrumita como política estatal.
Reemplazaron a la casta roja en el poder administrativo, sometieron a la casta gris mediante la fuerza bruta de Thragg, su propia creación, y diezmaron a los constructores, exterminando al noventa por ciento de ellos y eliminando a toda la población híbrida.
Por tanto, la casta amarilla había condenado al Imperio a un estancamiento gradual.
La tecnología viltrumita, que una vez había sido la más avanzada de la galaxia, apenas puede estar al día mediante replicaciones de otras tecnologías arrebatadas de las demás especies.
Todos los presentes suspiraron por su desgracia. Tantas cosas habían pasado ya, que no había más opción de tomar decisiones desesperadas.
Y cualquier esperanza que proviniera de lo que sea o quien sea, incluso si fuera de un nato, se tomaría con gusto a fin de preservar a la especie.
"Korr-Add… es una excepción". Dijo Vexa, una sonrisa apenas perceptible en sus labios. Es un viltrumita que cuestiona como un rebelde y puede… despertar a la gente. Es, quizás, la única esperanza que tenemos para evitar que nuestra especie se extinga por su propia arrogancia… y todo gracias a su invento. Dime, Guill-iman. ¿hiciste funcionar aquella cosa fea del que tanto me hablaste por casi un ciclo?".
El mas alto, como si le hubieran inyectado aceite caliente en las venas, asintió vigorosamente.
"si, pude hacerlo funcionar. Los… territorios imperiales de bolsillo, es el invento más revolucionario que escuchado en toda mi vida… espera… ¿quieres decir que… el responsable de crear esta tecnología fue?".
"bien, que bueno que la hiciste funcionar. Necesito esa cosa para poner en marcha nuestro plan".
Los dos viltrumitas intercambiaron una mirada, completamente incrédulos. Este nato, korr-add; ¿Por qué no fue trasladado a las lunas para su eventual adiestramiento como "hacedor"?
Un nato con tanto potencial, no podía ser desperdiciado como un mero perro de batalla para los "amarillistas".
"¿Cuál es el plan?", Guill-iman decidió preguntar.
"fácil", vexa dijo, su sonrisa volviéndose aun mas distorsionada. "en pocas palabras, exiliar a thragg fuera de este plano a uno de bolsillo".
